Cómo arruinarse en Internet por culpa de los 'caprichos' tecnológicos
tecnología, adicción, compras
@José Mendiola - 12/08/2009
Un Rolex, una vacaciones en las islas griegas, un velero... está claro que hay miles de maneras que contribuyen de forma sencilla e inmediata a que los dígitos de su cuenta corriente mengüen de forma alarmante. Sin embargo, estamos siendo víctimas del ataque silencioso de una fiebre (algunos lo llaman directamente 'adicción') que convertirá a la Visa en un deporte de riesgo. A saber: la afición por las nuevas tecnologías. Según publica un estudio llevado a cabo por el portal Mercadoactual, un 72% de los varones con edades comprendidas entre los 25 y 40 años no dan importancia al precio a la hora de comprarse su último móvil o gadget y lo que es peor, asumen que éste será considerablemente más caro que el modelo anterior.
El asunto no es baladí. Un "fanático amante de las nuevas tecnologías" -como se dice en el estudio- recibe estímulos de forma prácticamente permanente y por todos los flancos. Piense en un ejemplo sencillo y al alcance de todos: el iPhone de Apple supone una inversión cercana o superior (dependiendo de los casos) a los 600 euros, y el fabricante norteamericano se empeña en lanzar un nuevo modelo con una cadencia prácticamente anual. Como podrá imaginar, una víctima de esta nueva pandemia no puede llevar en sus bolsillos un modelo obsoleto. Así que cada año deberá desembolsar una cantidad de facto muy superior a los 600 euros, ya que tendrá que lidiar con los contratos de permanencia y restricciones del operador de turno.
"No lo puedo controlar"
Unos se lo toman a broma y asumen como natural dedicar una buena parte de su sueldo a 'juguetes' en su mayoría innecesarios, pero otros no vacilan a la hora de calificarlo como 'una adicción'. El doctor John O'Neil del Menninger Clinic de Houston afirma que es difícil establecer la barrera entre un uso intensivo de la tecnología en el día a día de un usuario y un uso desproporcionado que te convierte en un yonki 2.0.
En este sentido, apunta a que una buena vara de medir nos la puede dar la reacción del afectado cuando se le aleja de estos dispositivos: si reacciona de forma huraña y asocial y muestra los primeros brotes de agresividad, no cabe duda que se enfrenta a un síndrome de difícil cura. Y es que buena parte de estos jóvenes disfruta más con la compra en sí del último modelo que con su uso real día a día. En este sentido, dedican buena parte de su tiempo a 'bucear' de forma compulsiva por el portal de compras de segunda mano Ebay en busca del último grito en Japón o Estados Unidos dilapidando sus ingresos en el intento.
Difícilmente se utiliza el 5% de las prestaciones
Otros -la mayoría- camuflan sus compras justificando una necesidad inexistente. Si nos situamos en el caso de la telefonía móvil, a la gran mayoría de los usuarios les serviría funcionalmente un Motorola o Nokia con pantalla monocromo de los años en que Vodafone se llamaba Airtel. Pero la realidad se empeña tozudamente en demostrarnos que los hábitos de compra no funcionan así y que muchos usuarios ven recompensado su dispendio cuando en plena reunión son objeto de miradas cargadas de envidia al sacar de sus bolsillos el móvil último modelo del que apenas hay unas unidades en España y que convierten a su dueño en un vanguardista de lo más 'cool'. Curiosamente, en buena parte de los casos el usuario es incapaz de alcanzar el 5% de las prestaciones que buena parte de estos avanzados equipos es capaz de proporcionar.
En la Universidad de Northampton se toman el asunto más en serio y afirman que la sociedad se sorprendería al conocer el elevadísimo número de usuarios de móviles y Blackberrys que se despiertan en mitad de la noche varias veces simplemente para comprobar el correo y ver quién les ha escrito. Precisamente, la profesora de esta universidad Nada Kakabadse considera relativamente fácil caer víctima de esta adicción, ya que los humanos "somos seres de hábitos y nos podemos enganchar a los hobbies menos pensados" y claro, un mercado innovador y en constante desarrollo como el de la tecnología es terreno abonado para muchos. Ya sabe, si cree encontrarse en alguna de estas situaciones, como diría un castizo: "Hágaselo mirar".
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Hace 13 años
No hay que ser pesimistas. ¡Treinta pares de zapatos que uno compra le da trabajo a un chinito para vivir durante medio segundo!
ResponderEliminar¡Suerte y Éxitos!