martes, 12 de enero de 2010

SABER ESPERAR


Hacerlo demuestra un gran corazón, con mas amplitud de sufrimiento. Nunca apresurarse, nunca apasionarse. Si uno es señor de si, lo será después de los otros. Hay que caminar por los espacios abiertos del tiempo hasta el centro de la ocasión oportuna. La espera prudente sazona los aciertos y madura los secretos pensamientos. La muleta del tiempo es mas útil que el afilado palo de Hercules. Dios mismo no castiga con bastón, sino con sazón, con tiempo. Es un gran dicho: "El tiempo y yo, a otros dos". La misma fortuna premia la espera con un gran galardón.

Baltasar Gracián

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